…A JUGAR!!

¿POR QUÉ HACEMOS UNA PRIMERA VISITA ODONTOLÓGICA A UN BEBÉ?

 

El primer contacto con el mundo de la odontología es importante hacerlo antes de que el bebé cumpla su primer aniversario. Nuestra filosofía consiste en llegar a unas generaciones de adolescentes y adultos sin caries ni tratamientos odontológicos invasivos. Para conseguir esta quimera, se debe comenzar pronto, cuando el niño aún no tiene problemas en la boca, ni bacterias causantes de patologías bucodentales.

Es importante recordar que los nuevos nacidos no tienen bacterias causantes de caries ni de periodontitis en la boca. La adquisición de estas se hace a través del contagio de sus progenitores o cuidadores.

Aunque antes de los 6 meses el bebé no tiene dientes, hacer una visita al odontopediatra en esta etapa ayuda a establecer un plan de prevención mínimamente invasivo.

En esta visita, se realiza una historia clínica cuidadosa del bebé y de su entorno para llegar a determinar el nivel de riesgo de patología bucodental del bebé, según el protocolo internacional CAMBRA®, y establecer las medidas preventivas individualizadas.

Al ser unas visitas sencillas e indoloras, los niños acostumbran a ir al dentista y se familiaricen con el entorno de la clínica.

SELLADO DE FOSAS Y FISURAS

A finales de los años 70, se desarrolló una nueva tecnología utilizando resina preventiva para la protección de los dientes contra la caries. Actualmente, las resinas que se utilizan en prevención aparte de una protección física pueden añadir una protección adicional mediante la liberación de flúor a largo plazo.

¿Para qué sirven y cómo funcionan?

Cuando su hijo se cepilla los dientes, aunque use el hilo dental con cuidado es probable que se deje algún espacio sin limpiar como las superficies masticatorias de los últimos dientes erupcionados.

La comida y las bacterias se van acumulando poco a poco en estos espacios, favoreciendo una desmineralización del esmalte de los dientes y aumentando el riesgo de caries. Es aquí donde los sellados de fosas y fisuras actúan formando una barrera física protectora que impide a la comida y a las bacterias quedarse pegados.

¿Qué duración tienen?

Investigaciones muestran como los sellados pueden durar mucho tiempo si se tiene cuidado de ellos teniendo una buena higiene bucodental y no acostumbrando a morder alimentos muy duros. Por tanto, los dientes de su hijo estarán protegidos durante los años con más alto riesgo de caries.

El odontólogo examinará y revisará los sellados durante las visitas periódicas de revisión. Su efectividad debe ser evaluada periódicamente mediante examen visual y táctil y en aquellas situaciones donde se ha perdido material es necesario recolocarlo para asegurar su efectividad.

¿En qué consiste el tratamiento?

La aplicación de sellados es rápida y sin complicaciones. En primer lugar, se limpia el diente con un cepillo y pasta especial y se seca adecuadamente. A continuación, se aplica un jabón para limpiar los espacios a proteger, se coloca el sellado en las superficies preparadas y con una luz especial se endurece para que el producto quede bien fijado.

Su hijo podrá comer y beber sin ningún problema después de su visita al odontólogo.

¿Qué dientes necesitan ser selladas?

El flujo natural de la saliva mantiene la superficie de los dientes suave y limpia, pero no llega al fondo de las fosas y fisuras. Por ello, los dientes que erupcionan entre los 6 y 12 años tienen un alto riesgo de caries, y es en este periodo cuando se debería hacer el tratamiento preventivo con sellados.

En los casos de alto riesgo de caries, los molares de leche y los premolares definitivos también pueden ser tratados con sellados. Es el odontopediatra quien decide, en caso de duda, qué dientes deben ser protegidas ya que en temas de salud cada paciente es diferente y necesita un tratamiento personalizado.

Si mi hijo lleva sellados, ¿sigue siendo importante cepillarse y usar hilo dental?

Claro que sí: sellar un diente es uno de los pasos que se tienen que seguir para proteger los dientes de su hijo, pero no sustituye en ningún caso, la higiene diaria. Cepillar y utilizar hilo dental, conjuntamente con una alimentación equilibrada, sana y variada, un consumo controlado de azúcares, un consumo adecuado de agua y visitas periódicas al odontólogo son esenciales para mantener una sonrisa sana y saludable.

No debemos olvidar que en los pacientes de alto riesgo de caries se deben revisar y reforzar los pilares básicos de la prevención: higiene oral, control de la ingesta de alimento y aplicación de flúor; ya que sólo con la aplicación de sellados de fisuras no se controla el riesgo de caries del paciente.

¿Son sólo recomendados para niños?

La probabilidad de desarrollar caries y la aparición de fisuras teñidas comienza desde el momento que sale el diente, es por este motivo que niños y adolescentes tienen más probabilidades de recibir este tratamiento.

Pero, adultos con alto riesgo de caries (como mujeres embarazadas o pacientes con tratamiento oncológico) también pueden recibir los beneficios de los sellados sin ninguna contraindicación. Se debe consultar al odontólogo sobre la necesidad de los sellados y seguir un programa de prevención adecuado al estado de salud bucodental de cada persona.

TRATAMIENTO PULPAR

Su hijo/a necesita un tratamiento del nervio del diente de leche, ¿qué debemos hacer?

Los pasos a seguir en el tratamiento de la pulpa (nervio) de un diente son los siguientes:

  1. Eliminar la parte dura del diente (esmalte y dentina) que cubre la entrada de la pulpa.
  2. Eliminar la parte de la pulpa (nervio) que está con bacterias, en este paso hay una pequeña herida que sangra y se debe controlar el sangrado con un algodón.
  3. Rellenar con una pasta medicamentosa la parte donde estaba la pulpa.
  4. En una segunda sesión, separada de unos días (variables en cada caso), obturar la parte dura del diente con una pasta resistente a la masticación.

Importante: es necesario que este tratamiento se realice con el diente sin saliva para obtener resultados óptimos.

FLÚOR

El flúor es un componente químico que promueve el fortalecimiento del esmalte, siendo capaz de reducir significativamente la aparición de caries. Al entrar en contacto con la superficie del diente, el flúor se incorpora a ella, pasando a ser parte de su estructura. El flúor inhibe la desmineralización del esmalte y reactiva la remineralización, fortaleciendo aquellas áreas más sensibles que empiezan a desarrollar caries.

Podemos encontrar diferentes fuentes de flúor, como el flúor tópico y el sistémico; nosotros sólo hablaremos del tópico, ya que no recomendamos aportes de flúor sistémicos si no es el flúor que tenemos en una alimentación saludable y equilibrada.

FLUOR TÓPICO

El flúor tópico es aquel aplicado directamente sobre los dientes ya erupcionados.

El flúor puede ser aplicado como enjuagues, hielo, mousse, barnices y por medio de pastas de dientes fluoradas utilizadas en el cepillado diario.

DENTÍFRICOS CON FLÚOR

La utilización de dentífricos fluorados tiene gran importancia y valor en la prevención de la caries. El uso de pasta dentífrica por lo menos dos veces al día hace que el flúor sea mantenido en contacto con la superficie de los dientes a baja concentración, lo que es suficiente para ser efectivo. Antes de los tres años, la utilización del flúor debe ser indicada por el odontopediatra y supervisada por los padres.

Entre los dos y tres años de edad, si el niño/a ya ha adquirido la coordinación motora para aprender a escupir, puede ser utilizada una pasta con 500ppm de concentración de flúor con el último cepillado, el de la noche. Durante y después del cepillado, el niño/a debe escupir para no ingerir la pasta. La cantidad de pasta utilizada debe ser mínima, del tamaño de un grano de arroz, y colocada en las tres primeras filas del cepillo. Hay que tener en cuenta que el dentífrico es un fármaco y no un cosmético.

COLUTORIOS CON FLÚOR

A partir de los 6 años y bajo prescripción del odontopediatra, los enjuagues con flúor pueden realizarse diariamente en casa, después del último cepillado, con una concentración de 0,05% de NaF (Fluoruro de Sodio).

Los enjuagues también pueden realizarse semanalmente, con una concentración de 0,2% de NaF, conforme la evaluación del odontopediatra. El niño/a no puede ingerir la solución fluorada, ya que puede llegar a ser tóxica, pudiendo causar fluorosis.

Los colutorios fluorados son eficientes para reforzar la prevención de caries en pacientes con un riesgo de caries elevado. Estos deben utilizarse después del último cepillado del día y no enjuagarse agua después.

El flúor también puede ser útil en planes de prevención de pacientes en edad adulta, según los factores de riesgo que presente.

De las otras formas de flúor (barnices, geles y mousses) no hablaremos, ya que sólo se pueden utilizar bajo supervisión de profesionales formados para hacer las tareas de prevención a la consulta.

OBTURACIONES

Si su hijo/a necesita obturar un diente, ¿qué debemos hacer?

Pasos a seguir para realizar una obturación (“empaste”) con una pasta resistente a la masticación:

1. Aislar el diente de los tejidos adyacentes y saliva.
2. Eliminar los materiales provisionales o tejidos con caries.
3. Preparar el diente con diferentes pastas (“jabón”, “cola”) para que después se puedan enganchar la obturación final.
4. Colocar el material resistente a la masticación en una o varias capas, según el tamaño del diente a tratar.
5. Para endurecer las diferentes capas que hemos colocado, utilizaremos “un secador de dientes” de color azul.
6. Probaremos masticar un papel (Azul) para ver si mastica bien.
7. Puliremos la superficie más externa de la obturación para que brille y no rasque ni esté dura.

DERECHOS DEL PACIENTE

1. RECIBIR ATENCIÓN MÉDICA ESPECIALIZADA

El paciente recibirá una atención médica especializada, de acuerdo a sus necesidades de salud bucodental.

2. RECIBIR UN TRATO DIGNO Y RESPETUOSO

El paciente será respetado en su intimidad personal y recibirá un trato digno y humano, con respecto a sus convicciones personales y morales, sobre todo en las relacionadas con su condición sociocultural, de género, de pudor a su intimidad, cualquiera que sea su enfermedad. Además, le ayudaremos en todos los aspectos que necesite antes, durante y después del tratamiento.

3. RECIBIR TODA LA INFORMACIÓN NECESARIA, DE FORMA CLARA Y VERAZ

El paciente o la persona responsable, tiene derecho a que el facultativo le ofrezca información completa sobre el diagnóstico, pronóstico y tratamiento, de manera clara y comprensible para favorecer el pleno conocimiento del estado de su salud bucodental.

4. DECIDIR LIBREMENTE SOBRE SU ATENCIÓN

El paciente o la persona responsable, tiene derecho a decidir con libertad, de manera personal y sin presión a aceptar o rechazar el procedimiento diagnóstico o terapéutico ofrecido.

5. OTORGAR O NO SU CONSENTIMIENTO INFORMADO

El paciente o la persona responsable, en los supuestos que así señale la normativa, tiene derecho a expresar su consentimiento, siempre por escrito, cuando acepta con finalidad diagnóstica o terapéutica procedimientos que impliquen un riesgo, por lo que deberá ser informado de forma amplia y completa, así como los beneficios que se esperan o de las posibles complicaciones o hechos negativos que puedan presentarse como consecuencia del acto médico.

6. SER TRATADO CON CONFIDENCIALIDAD

El paciente tiene derecho a que la información conocida sobre su caso clínico, así como las datos personales, sean tratados con la más estricta confidencialidad, derecho que no limita la obligación del médico a informar a la autoridad en los casos previstos por la ley.

7. RECIBIR TRATAMIENTO ODONTOLÓGICO DE URGENCIAS

En cualquier establecimiento de salud, ya sea público o privado, cualquier persona tiene derecho a recibir soporte vital básico de urgencias cuando su vida corra peligro.

8. CONTAR CON FACILIDADES PARA OBTENER UNA SEGUNDA OPINIÓN

El paciente tiene derecho a recibir por escrito la información necesaria para obtener una segunda opinión sobre su diagnóstico, pronóstico o tratamiento relacionados con su estado de salud.

9. ELEGIR LIBREMENTE SU ODONTÓLOGO

El paciente tiene derecho a poder elegir libremente a su odontólogo.

10. SER ATENDIDO CUANDO NO ESTÉ DE ACUERDO CON LA ATENCIÓN MÉDICA RECIBIDA

El paciente tiene derecho a ser escuchado y a recibir respuesta cuando no esté de acuerdo con la atención médica recibida.

DEBERES DEL PACIENTE

1. CONOCER SUS DERECHOS Y RESPONSABILIDADES

El paciente debe conocer sus derechos y responsabilidades así cómo ejercerlos y cumplirlos razonablemente.

2. PROPORCIONAR INFORMACIÓN SOBRE SU ESTADO DE SALUD

El paciente debe proporcionar información veraz y completa sobre su estado de salud y los tratamientos médicos que sigue hasta la fecha, para poder recibir la atención adecuada.

3. DAR UN CONSENTIMIENTO INFORMADO, CONSCIENTE Y DELIBERADO

El paciente debe poder obtener del odontólogo la información necesaria para dar un consentimiento informado, consciente y deliberado de las intervenciones odontológicas que se le deben practicar.

4. ACEPTAR LAS CONSECUENCIAS DE SUS DECISIONES

El paciente debe aceptar las consecuencias de sus decisiones libres e informadas.

5. OFRECER UN TRATO RESPETUOSO

El paciente debe respetar los profesionales, las instalaciones y los bienes de Roura y Brau Odontología.